Levadura vino a mi como una buena opción para trabajar, mi vida personal estaba complicada y necesitaba cambiar, esperaba que aquí fuera algo mejor. Sabía que el compromiso era grande pues conozco a Ana González en los grupos de emprendedoras y para mi es sinónimo de calidad.

Yo buscaba algo muy específico: flexibilidad y trabajar desde casa. Ya había tenido una experiencia en donde no funcionó, así que tenía mis reservas; la sorpresa es que hasta el día de hoy no me arrepiento de haberme comprometido con Levadura.

Levadura ha rebasado mis expectativas en trabajo en equipo, aprendizajes y sobre todo, mejora continua. Estoy con un equipo que es muy profesional, con libertad de expresión y con la confianza de que puedes avanzar sin la presión de cuidar tu espalda.

Creo que los espacios de trabajo libres de violencia son posibles. Sabemos que si un espacio de trabajo es respetuoso con la mujer, es ella misma la que se compromete a respetar su entorno y comprometerse a cuidarlo.