Trabajar en marketing es una montaña rusa, es una industria cambiante, llena de retos que nos trae sorpresas agradables a diario, y otras no tan gratas. Ejecutar proyectos y destacar por calidad es un reto, en todas partes encontramos excusas o disculpas; en pocos lados soluciones.

Siempre comento que convertir a un cliente y hacerlo fan, requiere de trabajo arduo por semanas o meses. Desde iniciar la búsqueda de esa marca o compañía que se quiere prospectar, hasta realizar una propuesta, acudir al pitch y por último darle la bienvenida a tu agencia o despacho. Un proceso previo que en muchas ocasiones no tiene remuneración.

Dicen que el tiempo es lo más valioso; por eso vale la pena recordar los pormenores de operar un proyecto, hasta cuándo sí, y cuándo no. El momento de más valentía ante un cliente es cuando se defiende el precio de una propuesta. Por eso quiero compartirles estas ideas que a mí me han funcionado.

Explica las diferencias

Presentar una propuesta requiere de energía y enfoque. En lugar de adivinar lo que quiere tu cliente, enfócate en investigar e indagar cuáles son sus necesidades, quiénes competirán en el pitch, cuál es el enfoque estratégico de la compañía o marca, quiénes serán los tomadores de la decisión. El momento de la presentación es cuando explicas cómo exactamente sería tu servicio, quienes serán los involucrados de tu staff; en resumen, cómo generarás valor. Explicarlo bien es lo que sustenta tu propuesta, haz énfasis en cuáles son tus diferencias.

Administra con tecnología, también con personas

En ocasiones he recomendado respaldar la administración de los proyectos con Sistemas en línea, como antes lo he dicho, ayuda mucho en organizar y planear cada acción para conseguir las metas. Sin embargo, requieres personas comprometidas que den seguimiento con sentido común, la parte humana como siempre es lo más importante.

Todo tiene una fecha de compromiso

Es buen hábito preguntar siempre ¿para cuándo? Todo compromiso requiere una fecha, hay ocasiones en donde se facilita decir yo te lo mando, debemos comprometernos a aclarar los plazos. Es bien sabido que los proyectos superan las estimaciones de los presupuestos por prolongar de más las fechas.

Que tu staff se mueva por sí mismo

Lo más costoso de administrar es el seguimiento, es decir, que cada persona del equipo cumpla en los tiempos pactados; por eso es importantísimo asignar a un líder de proyecto que se encargue de gestionar la fluidez de las entregas para ambas partes. Si no se cuenta con una persona encargada de esta tarea, será necesario trabajar en concientizar a los involucrados; darles autonomía para que revisen los avances, soliciten material y se cercioren del cumplimiento de los objetivos. Es importante no olvidar costear estos tiempos invertidos en el proyecto, en ocasiones hay clientes que resuelven con fluidez, mientras otros complican el proceso con burocracias. Es necesario estar preparados para ambos casos.

Como siempre mi recomendación es poner el ojo en los detalles, la comunicación marcará la identidad del servicio. ¡Hasta el próximo martes!

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