rebe.png

“¿Qué tanto cargas en tu bolsa, Becka?” es la pregunta más recurrente que me hacen al cargarla porque rara vez mis bolsas son pequeñas y ligeras; mi trabajo es estar en constante movimiento en el día; por lo que no contar con las cosas correctas en el momento correcto generaría una tragedia personal.

La característica más importante que tengo al ser mujer, mamá y profesionista, es la capacidad de adaptarme a cada tarea en el día con una mezcla coqueta de creatividad, una cucharadita de sentido común y una pizca de multitareas. Mi hijo me ha dicho “mamá maga” porque cree que tengo súper poderes cuando estoy con él y hago magia. Sí, es el cumplido perfecto para cualquier mamá así me di a la tarea de ver las cosas a través de sus ojos.

La verdad es que fue más sencillo de lo que creí. Esa arma secreta, el as bajo la manga, el secreto mejor guardado y el conejo detrás del sombrero se llama: mi bolsa. No es broma cuando dicen que una mujer lleva media vida en sus bolsos. Al analizar el contenido me di cuenta que prever y adaptarme al cambio, es el ingrediente secreto de esos “trucos y súper poderes mágicos”.

No podría darle orden de importancia o jerarquía emocional al interior. Cada elemento coexiste generando armonía para que mis tareas pueda realizarlas bajo la premisa del “por si”. Por si me da hambre y la dieta me impide comer cualquier cosa, por si mi hijo quiere jugar, por si se me ponen ásperas las manos, por si se me reseca la boca, por si mi móvil se queda sin pila, por si sale evento, por si tengo un ratito para escuchar música, por si debo tomar nota, por si el labial se corrió, por si voy a una cita no planeada, por si hay parquímetro, por si las moscas.

Eso para un niño se llama tener súper poderes. Así que me gusta pensar que seleccionar el contenido de mi arma de mujer maravilla o de “mamá maga”, hará que termine el día con una sonrisa de satisfacción como mujer, mamá y profesionista.

Comment