Pasar de la escuela al mundo laboral es similar a pasar de vivir en tu casa a rentar tu propio departamento. Durante años tus padres han reafirmado tus mejores cualidades, hasta que llega el momento de dejar la fase prototipo y probar aquello que te hizo sentir seguro fuera del terreno hogareño. ¿Cuántas instituciones educativas promueven que sus graduados son los más preparados para el mercado laboral? Cuando quizá los valores más preciados de un profesional son: su tiempo; el conocimiento obtenido tras cometer errores; pero por sobre todo, la claridad para ver el largo plazo.

Platicando con colegas de la industria coincidimos en que existen mitos comunes entre los recién egresados; ideas que les recomiendo replantear cuanto antes.

1. Ser promovido cada año.

Tener ambiciones es un ingrediente fundamental, que se quede en casa quien no esté interesado en mejorar. No obstante un error frecuente de los recién egresados es comer ansias en términos de compensaciones; quizá algo que las escuelas no aclaran, es que cualquier industria es un ecosistema sustentable, cada gasto debe tener un retorno, las empresas visionaras definen sus metas y el camino para llegar a mejores retribuciones en base a resultados.

2. Trabajar una agencia que gana premios.

Todos tenemos un equipo favorito, pero trabajar en una empresa es mucho más que aspirar a un trofeo. La cultura laboral de una organización es independiente de sus reconocimientos. Se invierte más tiempo en el trabajo que en la familia, por eso es requisito disfrutarlo y empatar con la filosofía de la empresa.

3. Ser millennial es el pasaporte para todo.

Es muy importante entender de tecnología, códigos de comunicación actuales, redes sociales y más; así como también importa tener buena memoria, paciencia para probar soluciones, capacidad de negociación y ser organizado. Que unas aptitudes estén presentes sin desplazar a las otras.

4. Aplicar al puesto de Senior.

Me comentaba una colega que con frecuencia recibe recién egresados para aplicar a puestos Senior, coincido en que hay mucha gente brillante y no dudo de sus capacidades pero también hay que tener deseos de aprender, de vivir la experiencia de ascender.

5. Querer un 0 Km. en el primer año.

O también ­–Cómo caer en la trampa de la esclavitud financiera en el primer contrato–. Tener inteligencia financiera es aprender a nunca gastarse el dinero antes de ganarlo.

Vía: Merca2.0

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