¡Mi madre es la mejor del mundo! – esa frase puede aplicarla cualquiera de nosotros sin importar cómo, cuándo y dónde; también para mí la mejor es la mía, a quien hoy le dedico esta columna. Esa persona incisiva, insistente y a veces un tanto invasiva que opina y se inmiscuye en nuestras vidas; es nuestro primer amor y quién toda su vida estará con nosotros.

Ella que nos da la confianza de tomar de su bolso todo lo que en él se encuentre; desde dinero para el fin de semana, hasta pañuelos de papel o toallitas húmedas para limpiar a nuestros hijos. La relación de nuestras madres con sus bolsos tiene mucho que enseñarnos sobre preferencias de consumo, por eso hoy que también celebro el ser mamá, quiero compartirles algunos pensamientos de las consumidoras más poderosas del hogar.

Ser o no ser en el mundo de mamá

Su bolsa es el infinito y más allá; las marcas que tienen un espacio entre sus objetos personales son las ganadoras de su presupuesto de compra. El DNA de una madre es elegir lo mejor, y eso se interpreta en varios sentidos: lo más sano, lo más efectivo en relación precio-calidad; o lo más trendy; para conquistar el corazón de una madre se requiere trabajar esas tres variables.

Entender el ecosistema de la bolsa

Si una marca quiere ser la elegida debe pensar en diseñar un empaque ad-hoc – colores atractivos no necesariamente en tonos pastel; objetos redondeados y suaves; empaques prácticos de tamaño apropiado para el formato cartera. Entre más se avanzada en edad, las mamis pueden reducir el tamaño de sus bolsos y ser más cuidadosas con ellos. 

Mamás de ayer

Las señoras de más de 50 años o de la generación Baby Boomers cuidan mucho sus pertenencias y algunas de ellas se dan el gusto de volver a bolsas más chicas; aunque las que ejercen de abuelas, mantienen la tendencia por los grandes morrales en los que incluyen algunos productos para el cuidado de sus nietos, además casi siempre cuentan con un botiquín de medicamentos OTC. Estas mamis aún prefieren tomar notas a puño y letra, así que suelen cargar libretas de bolsillo.

Mamás de hoy

Son las que están más expuestas a ver desaparecer el efectivo de sus carteras a manos de hijos fiesteros. Como sugerencia recomiendo dejar la bolsa frente a alguna cámara de seguridad, en caso de no tenerla, proteger el efectivo en compartimentos secretos de la misma. A ellas les gusta llevar el orden en cosmetiqueras para categorizar sus artículos y guardar sus tesoros.

Mamás Millennials

Las de esta generación prefieren objetos originales, valiosos por su diseño que además sean amigables con el medio ambiente, reciclables y orgánicos. Pueden preferir una bolsa grande o también unbackpack en el que quepan sus pertenencias y las de sus bebés. Los hábitos de reunirse en grupos fomentan el intercambio de artículos de una mamá a otra – te presto un pañal, una toallita, etc. Casi siempre, cargan un cambio de calcetines o ropa interior para los hijos, así como juguetes pequeños.

Los must en una bolsa

En cualquier edad o situación, las mamis siempre llevamos: gel desinfectante, toallitas húmedas, pañuelos de papel, uno o dos lápices labiales, fotografías de nuestros seres queridos, crema para las manos, espejo, celular, y todas o casi todas creemos que los tickets de compra son basura.

Hijaza de mi vidaza

Para finalizar, hoy en nuestro día quiero agradecer a mi mamá por enseñarme tantas cosas, y deseo enviar desde aquí un abrazo para cada una de las mamás de mis lectores.

Vía: Merca 2.0

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