Este mes de abril celebramos a los más pequeños recordando nuestros hermosos días de infancia. La ciencia ha comprobado que los cambios que sufre nuestro cuerpo en la pubertad hacen que algunas fantasías desaparezcan o se conviertan en vagos recuerdos, esta desconexión que tenemos en nuestra etapa adulta nos mantiene un poco absortos del mundo de los niños.

Para quienes nos dedicamos al marketing o estamos por lanzar productos para los consumidores más pequeños, necesitamos encontrar la forma de comunicarles nuestra oferta, y para lograrlo es preciso entender su peculiar forma de percibir el mundo.

Identificarlos como target
Es cierto que este segmento no tiene poder adquisitivo, sin embargo tienen poder de compra, muchas marcas cometen el error de hablarles solo a sus padres, excluyendo la posibilidad de ser aceptados por su consumidor final. Con dificultad los padres pueden imponerle gustos a los hijos, por eso es importante mapear sus necesidades para darle al clavo en el enfoque de nuestra comunicación.

Entender su ecosistema
Así como lo adultos tenemos rutinas, los niños cumplen con ciertos horarios y actividades de su edad. Comprender las implicaciones en tiempo y espacio del mundo de un niño es el principio para crearles soluciones; definir su concepto de pasar un buen rato, gratificaciones, tiempos libres, áreas de recreo, amistad, etc., aportará información valiosa para el enfoque de la marca.

Comprender sus sentimientos
Los más pequeños manejan su lenguaje que en muchas ocasiones está tamizado por sus fantasías; es importante que cada pieza de comunicación, tenga un planteamiento gráfico ad-hoc – ilustraciones coloridas, tipografías legibles aún y cuando se elija el estilo hand-script- animaciones, así como una retórica clara y sencilla; reforzar conceptos mediante fábulas (storytelling) y crear slogans de marca cortos.

Comunicarse en sus plataformas
El ciberespacio no siempre es un lugar seguro para los niños, los adultos debemos asegurarnos de que al invitarlos a comunicarse con nosotros no los expongamos a situaciones riesgosas, las invitaciones a dinámicas deben ser de preferencia fuera de la red siempre haciendo hincapié en que busquen ser supervisados por un familiar.

Identificar a sus influencers
Los chiquitos tienen sus gurús según su género y edad, quizás los segmentos más identificables son de 3 a 6 años y de 7 a 12 años, no se les debe catalogar como un solo grupo, su grado de crecimiento puede determinar sus preferencias. Cada segmento de edad tiene a sus influenciadores, estos casi siempre son personajes que representan el siguiente grupo de edad.

Verlos como parte de un núcleo familiar
Por más que se quiera tener cierta complicidad con ellos no hay que olvidar que si mamá o papá no aprueban algo no será utilizado.

Promover mejores prácticas
Para ganarse la confianza de los padres, es bueno promover actitudes positivas como alimentarse bien, hacer deporte entre otras. Además los niños aprecian mucho los valores como la justicia, la ecología, la bondad, conceptos importantes para tener en cuenta en una campaña.

¿Tú qué tan niño eres?

Vía: Merca 2.0 

Comment