Proyectos van y vienen, sobre todo en las épocas de crisis, hay más de uno desesperado por conectar con nuevas cuentas, experimentar otros caminos. El destino de todas las agencias es crecer, quien no tenga la idea en la mira sufre el síndrome bonsai; no obstante, hacerlo con los clientes correctos es un reto.

Es un arte decir que No a un negocio inconveniente, en ocasiones sucede que llegan a nosotros cuentas que parecen atractivas pero que al analizarlas y conocer a sus tomadores de decisiones, te das cuenta que hay complicaciones que pueden traducirse en dolores de cabeza para la operación del proyecto.

Sin embargo, en ocasiones queda por resolver el qué decir, cómo responder a una invitación no deseada y salir airoso de esa relación, porque tampoco es negocio cosechar negativas. Les comparto algunas respuestas eficientes para manejar la situación.

Primero que nada, hay que decir gracias. Un mensaje de negativa debe iniciar con un agradecimiento por le interés mostrado, no olvidemos que cada cliente es valioso per se; cerrar la relación agradeciendo es un buen gesto de humildad.

No eres tú, es la estrategia.

En ocasiones nos buscan clientes que no encajan con tu visión a futuro, para estas salidas se debe aclarar el porqué no somos compatibles, en la mayoría de las ocasiones se trata de cuestiones estratégicas; es decir que no compartimos la misma visión del “cómo” hacer negocios. Así que es justificable argumentar la negativa como “una cuestión estratégica”. Es mi respuesta favorita por ser la más descriptiva.

Nuestro enfoque de negocio tiene otra especialidad.

No es una mentira piadosa, sobre todo cuando es cierto que quien te solicita colaboración no está en tu core business o tu negocio principal como agencia. En estos casos esta respuesta no es un pretexto sino una realidad. Solo hay que cuidar el tono para que no se perciba altanero.

En esta ocasión haremos equipo contigo…

Recomendándote a otro proveedor de mi confianza. Esta respuesta es perfecta y políticamente correcta. De entrada aclara que si habrá colaboración, aunque no sea en relación directa. Evita asperezas mientras aclara hacia donde va el beneficio.

Tener en mente el tipo de respuestas para cada caso, permite estar un paso adelante a la hora de negociar una salida airosa. Prepararse es la clave. Hasta el próximo martes.

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